Un pan para recordar
El pan de muerto es una tradición mexicana que últimamente también se practica en Colombia. Se pone en el altar para atraer a las almas que recordamos, esas con las que nos gustaría sentarnos a la mesa a compartir.
Su masa lleva nuestra masa madre, agua de azahar, naranja confitada, coco tostado, mantequilla y leche. Las líneas negras representan los huesos y el círculo de encima, la cabeza.
Pan de muertito
El año pasado lo hicimos solo en 500 g. Este año también hay pan de muertito: una versión más pequeña, de 250 g, para quienes no tienen tantas almas con quien compartir.
Versiones
- Sencillo: 500 g $28.000 · 250 g $15.000
- Crema: 500 g $42.000 · 250 g $22.000
- Fresas con crema: 500 g $48.000 · 250 g $25.000
- Chocolate y almendras: 500 g $78.000 · 250 g $40.000




